Población: 15 Habitantes
Superficie: 13.9 Km2
Altitud: 1531 metros
Comarca: Cervera del Rio Alhama
Distancia a Logroño: 96 Km.
Alcalde: Ildefonso Fernández Muñoz (PP)
Dirección: La Plaza s/n
Teléfono: 941 19 70 93
Fax: 941 19 70 00

Una calle de Valdemadera.
La villa, entonces aldea de Aguilar de Inestrillas, la actual Aguilar del Río Alhama, fue cedida en 1381 por Enrique II de Trastamara a Juan Ramírez de Arellano, señor de Cameros. Compensaba así el haber donado el derecho que Ramírez poseía sobre el señorío de Navarrete al repostero mayor de la Corte, fórmula con la que pretendía acallar la resistencia de los vecinos de este señorío a acatar al caballero navarro, que tanto había significado en la lucha dinástica contra Pedro I el cruel.
Junto a Valdemadera, el monarca también entregaba a Juan Ramírez de Arellano Aguilar de Inestrillas y Navajún, dote que más tarde se convertiría en condado. En el Censo de la Corona de Castilla, elaborado en el Siglo XVI, es especifica que entre Valdemadera y Navajún sumaban noventa y seis vecinos, esto es cuatrocientos ochenta habitantes.
La villa formó parte de la provincia de Soria hasta la creación de la de Logroño por real Decreto de 30 de noviembre de 1833.

La torre de la iglesia parroquial.
Ubicada en la parte alta del Pueblo. Planta formada por una nave de cuatro tramos y cabecera; se abren a los lados de ésta dos capillas. Cabecera y capillas aparecen cubiertas de bóvedas de aristas, mientras que el resto se cubre con bóveda de cañón. En el primer tramo, arco triunfal apuntado. Coro elevado a los pies, sobre bóveda de tercelete. Cuenta con tres retablos barrocos, uno en cada una de las estancias de la cabecera. Imágenes de la Purísima Concepción, La Virgen del Rosario y grupo de Calvario con figura de Cristo de grandes proporciones. Bajo el coro, pila bautismal en forma de copa desprovista de adornos. La torre consta de tres cuerpos, mezclando los dos primeros el sillarejo y el ladrillo en tanto que el superior presenta únicamente este último material.

La ermita de San Pelayo.
Situada a la entrada del casco urbano. Edificio de mampostería. Nave de cuatro tramos más cabecera, cubierta con bóveda de lunetos. En su interior, pequeño retablo con la imagen del titular.
El 26 de Junio, San Pelayo, patrono de la villa. Se celebraba en tiempos la fiesta mayor el 14 de septiembre, con misa y procesión a través de la "subasta de los palos", se cedía a los cuatro vecinos que hubieran pujado más alto el horno de portar las andas, almoneda que se repetía por la tarde. Acompañaban la procesión danzadores, y el ayuntamiento invitaba a todo el pueblo a comer un asado de oveja. Hoy, las fiestas se celebran el segundo domingo de septiembre.
También se ha perdido la costumbre de hacer carnes en hogueras la víspera de San Antón, ocasión en la que se elaboraban "hormigos" con suero y harina; quería la tradición que los mozos aprovechasen los "hormigos" fallidos para untar las cerraduras de las puertas de las jóvenes.

Paisaje valdemaderano.
Presenta un relieve abrupto, con alturas en el norte, marcado por la sierra de Alcarama, cuya cota principal alcanza los 1531 metros, y barrancos profundos en el centro, como el de Canejada.
El paisaje posee una belleza dura, sobrecogedora, con numerosos desfiladeros marcados por riachuelos y torrenteras de caudal muy irregular. En este universo a veces desolado es frecuente la observación de buitres, aves rapaces y reptiles, con una presencia abundante de conejo, libre y perdiz.